martes, 3 de marzo de 2015

Gracias por no darme lo que me merezco...

A veces me sorprendo a mí misma consumida por la forma de pensar que produce declaraciones como: "Yo trabajo duro, así que me merezco comprar esos carísimos muebles de patio que realmente no necesito", o "yo soy una buena persona, obedezco la ley, respeto a los demás, por lo que me merezco un descanso en la vida." El pensamiento que me preocupa más, sin embargo, es:". Yo soy una hija de Dios y le sirvo a Él y a su pueblo fielmente; por lo tanto, me merezco navegar por aguas tranquilas en la vida sin caer en ninguna desgracia ".

Empiezo a quedar atrapada en esta red de pensamientos equivocados cuando me olvido de que es únicamente por la gracia de Dios que no recibo lo que realmente me merezco!

La Biblia nos dice cómo nadie cumple con la norma de justicia:

... Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios ... 
Romanos 3: 23

De hecho, no hay nadie en la tierra que es justo, no hay quien haga el bien y nunca peque. 
Eclesiastés 7: 20

Por nuestra cuenta, nunca podemos ser lo que debemos ser, a fin de ser justificados. La salvación sólo es posible gracias a la fuerza redentora de Cristo. Independientemente de lo bueno que pensemos que somos, nunca somos, en realidad, lo suficientemente buenos para salvarnos a nosotros mismos. Ninguna cantidad de buenas obras o acciones podrían jamás comprarnos el cielo. Es sólo por la preciosa sangre de Jesús que somos limpiados. Es por la justicia de Jesús que somos admitidos en la presencia del Altísimo.

Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia; pero es un regalo. Por lo tanto, el sentido de derecho debe ser erradicado y reemplazado por un profundo sentido de humildad y gratitud. Esta toma de conciencia es lo que nos mueve a Él y a darle gracias humildemente por no darnos lo que realmente merecemos.

domingo, 22 de febrero de 2015

Enfoque en Su Presencia

Estoy tan cansada de tener miedo. Estoy tan cansada de fijar mis ojos en la oscuridad que me rodea. Estoy tan cansada de tener miedo a la oscuridad. Es hora de que empiece a cambiar mi perspectiva y me concentre en la verdad detrás de la oscuridad.

Durante la noche, el misterio fue revelado a Daniel en una visión. Entonces alabó al Dios del cielo. Daniel 2: 19

La noche más oscura del alma podría ser una oportunidad única de ver, oír, sentir y entender la revelación de Dios a Sus hijos. Ese es el momento en que las distracciones se desvanecen y el profundo silencio de la soledad nos permite percibir su voz.

Si tan sólo no tuviéramos que esperar hasta que estemos en esa situación para sintonizarnos a su frecuencia ... si pudiéramos conectarnos a su poder renovador y a su fuerza todos los días para que cuando llegue la oscuridad de la noche, estemos preparados ... pero a veces, muchas veces, es precisamente esa noche de miedo la que nos capacita para verlo, para buscarlo, para escucharlo. Y Él no se atrasa. Pronto Él muestra su rostro. Rápidamente Él revela que a pesar de que puede no ser fácil, cómodo o suave, Él es fiel a su promesa de estar allí con nosotros.

Esta Cuaresma, mientras nos preparamos para celebrar la razón de nuestra fe, oro para que podamos concentrarnos en la promesa de su presencia y no en nuestros sentimientos y emociones. El corazón es engañoso, así que pongamos nuestra confianza en Él, el Único siempre fiel.

Ya que has puesto al Señor por tu refugio,
al Altísimo por tu protección,
10 ningún mal habrá de sobrevenirte,
ninguna calamidad llegará a tu hogar.
11 Porque él ordenará que sus ángeles
te cuiden en todos tus caminos.
12 Con sus propias manos te levantarán
para que no tropieces con piedra alguna.
Salmo 91: 9-12

Yo mismo iré contigo y te daré descanso —respondió el Señor.
Exodo 33: 14

Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón. Jeremias 29: 13

sábado, 21 de febrero de 2015

Cuaresma


Probablemente el desierto no es el primer lugar que viene a la mente cuando la mayoría de las personas fantasean con su ubicación ideal para unas vacaciones agradables (aunque en una noche en que la temperatura es de alrededor de 16 grados bajo cero Fahrenheit ... el calor del desierto no suena nada mal) . Sin embargo, yo no estoy hablando de Arizona aquí, donde podemos visitar el Gran Cañón o relajarnos/refrescarnos en un complejo glamoroso. El desierto al que me refiero en este momento es el desierto que te deja sediento.  Es el vasto y árido vacío que quema la piel y ampolla el corazón. Estoy hablando de el desierto del alma.

Es ese período de prueba, cuando el diablo es fuerte y la voz del Señor es un susurro lejano. Es ese momento en nuestras vidas cuando es difícil de percibir la presencia de Dios y no podemos sentir su mano sobre nosotros. Es el momento en que nuestra fe es puesta a prueba y nuestros motivos son escrutinados. 

Todos pasamos por momentos como este ... inclusive Jesús mismo tuvo que pasar por él. Justo antes del comienzo de su ministerio público, el Espíritu lo llevó al desierto para ser probado ... para ser tentado ... en preparación para lo que estaba por venir. En el desierto, Jesús se enfrentó a la falsa enseñanza y al engaño seductor del Maligno, y salió victorioso. Armado con la verdad, Jesús derrotó al enemigo, y nosotros también podemos. 

La Cuaresma ha comenzado, así que aprovechemos esta oportunidad para caminar en el desierto y enfrentar nuestras luchas para al final experimentar la libertad que sólo Cristo nos puede dar. Vistámosnos con la armadura de Dios, y veamos como la verdad de la Palabra derrota al enemigo. 

Aferrémosnos a los principios que nos dan vida. Aferrémosnos al Dios del Amor sin temor. Al entrar en nuestro camino personal, recordemos que no caminamos solos. Jesús camina con nosotros y Él siempre nos da algo a que aferrarnos. 

No me avergüenzo de aferrarme a Él a Su Amor y a la Verdad; Por lo tanto, durante la Cuaresma meditaré en sus promesas infalibles las cuales me garantizarán un paso seguro mientras viajo por las arenas secas de mi desierto.


Mateo 4: 1-11


Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. 2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.3 El tentador se le acercó y le propuso:

—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.

4 Jesús le respondió:

—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:

6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está:


“Ordenará que sus ángeles
te sostengan en sus manos,
para que no tropieces con piedra alguna.”

7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.

8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.

9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.

10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”

11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Dios con Nosotros




Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel. Isaías 7: 14

Esta profesía fue dada por Isaías unos 700 años antes del nacimiento de Jesús. Es la profesía que anuncia el milagroso advenimiento de Nuestro Señor al mundo en carne viva.

La más profunda revelación que tiene repercusión para los hijos de Dios a través de la historia es que este infante que nacerá de la virgen es el Gran Emmanuel…El Dios con Nosotros.

Con su nacimiento, Jesús se convierte en el Dios presente. Jesús es la Persona Divina que, en carne y hueso, es verdadero Dios y verdadero hombre. Es el que había sido anunciado y el que viene para cumplir la promesa de salvación. Por su sangre somos lavados y por su muerte somos perdonados. Es el único cordero perfecto cuyo sacrificio paga nuestras deudas y nos deja limpios para poder un día entrar en la presencia del Todopoderoso. Es aquél quien resucita para darnos la esperanza de vida eterna y quién al ascender al cielo nos deja al Espíritu Santo para que su presencia sea permanente dentro de nuestras almas. Es aquél quién viene para edificar el templo dentro de sus escogidos, donde vivirá por siempre con nosotros, Emmanuel.

Ese es el regalo, el primer regalo de Navidad…el único regalo que importa.

Dios hecho hombre, habitando entre nosotros, dándonos el regalo de su presencia…ese es el verdadero sentido de la Navidad.

En medio de nuestros problemas terrenales, de nuestras preocupaciones, de nuestra soledad, de nuestra enfermedad, de nuestra ansiedad y de nuestro sentido de pérdida…Emmanuel! Emmanuel! Dios con Nosotros! Amen!



jueves, 18 de diciembre de 2014

Profesías del Nacimiento de Cristo


Pero tú, Belén (Casa del Pan) Efrata,
Aunque eres pequeña entre las familias de Judá,
De ti Me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel.
Y sus orígenes son desde tiempos antiguos,
Desde los días de la eternidad. Miqueas 5: 2

Siendo alguien quien nació en una pequeña ciudad en medio de una de las pequeñas naciones centroamericanas, me siento identificada con este pasaje. Me identifico con esta porción de la historia del nacimiento de Cristo sobre todo cuando pienso en mi tierra natal de la forma que la misma era en el pasado, cuando yo crecía allí. En aquel entonces, mi patria chica era más bien un pueblo adormilado en el cual no mucho acontecía. Era el tipo de lugar tranquilo, en el cual todos conocían el nombre de todos. Solo había que mencionar un apellido y ya se sabía exactamente no solo la familia sino el domicilio de los miembros de la misma. Salvo unas cuantas festividades al año, mi pueblo de origen era el lugar ideal para vivir una vida sencilla, en medio de la paz que trae consigo el anonimato.

Hoy, sin embargo, la historia es completamente distinta. Mi terruño está sorprendiendo a la nación entera, sobrepasando las expectativas de todos y convirtiéndose en centro de operaciones comerciales y de comunicación. Grandes cosas suceden hoy en el que un día fue un lugar más bien insignificante en el gran marco universal. Igual que Belén…el pequeñito pueblo de Belén…el insignificante Belén, del cual nadie nunca pensó nada bueno podría surgir, se convirtió en el lugar escogido por Dios para que fuera el escenario donde el acontecimiento más transcendental de la humanidad sucediera: la cuna del Dios Encarnado.

¿No es esta acaso otra muestra de cómo El Todopoderoso utiliza lo ordinario, lo que el mundo no valora, para desenvolver lo más profundamente extraordinario y valioso?

Belén, La Casa del Pan, convertido por el plan de Dios en la casa que vio nacer al mismo Pan de Vida! (Juan 6: 35) ¡Perfectamente maravilloso!

Cuando nadie prestaba atención, cuando el mundo entero dormía excepto por un grupo de solitarios y desposeídos pastores quienes cuidaban a sus ovejas en los campos adyacentes, el pueblo natal del Rey David se convirtió en el pueblo natal del Rey de Reyes!

Es el gran giro divino, tal y como Nuestro Dios gusta de realizarlos: El Señor de los Señores encuentra su cuna entre los desvalidos.

Grandes milagros suceden cuando y donde menos nos los imaginamos. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La Plenitud del Tiempo



Aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado (el Imperio Romano). Este fue el primer censo que se levantó cuando Cirenio era gobernador de Siria. Todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. También José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén (Casa del Pan), por ser él de la casa y de la familia de David, para inscribirse junto con María, comprometida para casarse con él, la cual estaba encinta. 
(Lucas 2: 1-5, La Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)

¿No les parece maravilloso cuan organizado es Dios? Su divina atención a los más mínimos detalles se revela en su grandioso sentido del orden. Solo basta con mirar a toda su creación. Admirados apreciamos como cada elemento tiene su lugar. Sin embargo, la manera en la que se desenvuelve su plan también refleja algo más…el desarrollo del plan de Nuestro Señor generalmente nos muestra su insaciable sentido por lo inesperado. El elemento sorpresa en sus elaborados diseños de vida es un factor que nunca falta en el guion de la historia que Él tan cuidadosamente prepara para cada uno de sus hijos.

Nuestro Dios ama las historias. Y lo más fascinante es que sus historias son muchísimo más intrigantes y complicadas que cualquiera que haya sido creada por los más grandes genios literarios de nuestro mundo.

Al acercase la Navidad, leemos el pasaje anterior en el que Lucas nos narra la historia del nacimiento de Jesús. En este detalle inicial de la más transcendental historia jamás narrada, vemos la afinidad de Dios por lo teátrico. Él no tenía que hacer el nacimiento de Cristo tan complicado. Él bien pudo haber colocado a María y a José ya en aquél pequeño pueblo de Belén para que Jesús cumpliera la profecía del Viejo Testamento hablada por Miqueas, capítulo 5 versículo 2:

Pero tú, Belén (Casa del Pan) Efrata,
Aunque eres pequeña entre las familias de Judá,
De ti Me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel.
Y sus orígenes son desde tiempos antiguos,
Desde los días de la eternidad.

No, eso habría sido demasiado fácil para Nuestro Dios. En vez, los planes de Nuestro Señor fueron inmensamente más interesantes que eso. Un Censo…una herramienta un tanto política fue la que Nuestro Señor escogió para cumplir la Santa Profecía y propósito cuando llegó la plenitud del tiempo…(Gálatas 4: 4)

¿No es acaso ésta la forma en que Dios desarrolla su plan para nosotros también? ¿No se siente a veces, a menudo más bien, como si la vida no es más que un gigantesco laberinto? La vida es realmente un inmenso rompecabezas el cual no nos es posible ni siquiera poder empezar a armar por nosotros mismos, pero apenas llega el momento preciso…Él comienza a colocar las piezas en su lugar perfectamente mientras nosotros nos quedamos atónitamente contemplando como cada pequeña y aparentemente insignificante pieza cabe gloriosamente en su lugar.

Es en realidad sumamente intrincado, pero cuando hablamos del plan de Dios, no hay palabras que parezcan apropiadas para describirlo. Algunas veces Él nos permite descifrar algunos detalles en este lado del paraíso, pero no será sino hasta cuando lleguemos a Él que lograremos entender el sentido de todo. Es en nuestra casa eterna donde encontraremos las respuestas.

¿Cómo luce el plan de Dios para su vida hoy en día, se ve cómo un camino derecho o más bien como un laberinto? ¿Está usted confiando en Nuestro Señor y permitiéndole que lo llene con la paz que solamente Él puede ofrecer de manera que pueda estar tranquilo y saber que Él es Dios (Salmo 46:10)?

lunes, 3 de noviembre de 2014

Viva Panamá!



Sale el sol al son de tambores, trompetas, trombones, marimbas y repicadores. Jóvenes caminan apurados hacia el punto de reunión con sus uniformes bien aplanchados. La banda se alinea, sus miembros todos engalanados. Directores, maestros y maestras dan sus finales instrucciones mientras el público se aglomera en las aceras con cámaras buscando ansiosos los rostros de sus hijos que participan en el desfile. Es tres de noviembre en Panamá. Día de la Independencia, día de fiesta, día de alboroto, día para hacer memorias, día para recordarlas…

Lejos, en la distancia, los recuerdos vienen a mí en avalancha tanto en sueños como despierta. El tres de noviembre es fecha de singular significado no solamente por ser el día más grande en mi patria, sino porque era el día de cumpleaños de mi padre. Dos años hace que no lo celebramos con él aquí en la tierra…dos años hace que se nos fue.

Su presencia, sin embargo, continúa viva en mí. Él fue uno de esos hombres que es imposible olvidar…que es imposible reemplazar. Un Roble fuerte que nos sostuvo seguros bajo la sombra de sus ramas hasta que llegó el día en que la última tormenta l zafó del suelo de raíz.

La tristeza se adormece con el tiempo, pero hoy, en la fría mañana que me saluda separada del algarabío novembrino en mi querido terruño, siento el vacío de la pérdida revivir en mi corazón.

Mi único consuelo es saber que mi padre celebra en el cielo junto al gran amor de su vida, mi querida madre quién también ahora mora en una de esas mansiones que a los que llamamos a Cristo, Señor, nos esperan.

Mientras llegue mi hora, navegaré hacia la aurora de la mano de aquellos que Dios ha puesto a mi lado por ahora…anhelando el día del reencuentro, en ese momento cuando desembarque en esa otra la orilla de la eternidad donde no hay más lágrimas ni tristeza ni despedidas ni dolor ni miedo.

Feliz Día de la Independencia, Panamá y muy feliz cumpleaños, Papá!